Todos queremos que nuestro comercio sea atractivo e invite a los clientes a comprar nuestros productos, pero no todos saben cómo conseguirlo. Aquí os traemos algunas técnicas clave para que tu tienda venda por sí sola.
La exposición del producto
Reformar el local puede tener un coste elevado, pero es una de las mejores formas de llamar la atención del cliente. Además, es primordial que tu producto esté expuesto de forma llamativa y distinta a la de la competencia.

Hay infinidad de opciones: puedes exponer tu producto y almacenarlo a la vez mediante vitrinas acondicionadas para que el alimento se mantenga en unas condiciones óptimas
La estética, una de las claves para diferenciarte de tu competencia
Tener un buen producto es fundamental, pero si no está bien presentado… ¿cómo lo vas a vender? Te recomendamos tener un diseño a medida que te permita exponer tus productos en función de sus necesidades, potenciando sus características.
La iluminación
Este es uno de los puntos clave, ya que una iluminación adecuada hará que tu producto se vea más o menos apetecible. Es necesario estudiar muy bien la luz de las vitrinas, al igual que la de las mesas de corte y preparado, si las hay.
Los dos modelos de iluminación más utilizados son empotrados o en carril. Las primeras tienen una posición fija, y las segundas podemos ir moviéndolas según nuestra conveniencia. A continuación, te enumeramos las luces que mejor pueden resaltar las características de tus productos:

- Luz roja: se emplea para potenciar los colores de la carne, los embutidos y mariscos rojos
- Luz amarilla: es la ideal para el queso, el pan y algunos productos de pastelería
- Luz blanca: es muy común en puestos de pescado y en productos pasteleros con nata.
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