La brecha digital se ha extendido a todos los ámbitos de nuestras vidas. Las compras online le han comido casi por completo el terreno al comercio: preferimos buscar y comparar los productos por internet y ahorrarnos el viaje a distintas tiendas para ver dónde hay productos mejores y a menor precio. Incluso los mercados de abastos, antaño el centro de la vida y el comercio local, se han visto afectados por las grandes superficies que ya venden de forma online.

Pero muchas ciudades se plantean acabar con esa brecha digital y actualizarse, ofreciendo a sus clientes la posibilidad de recibir los productos frescos en sus casas. Pero, ¿realmente funcionaría este proyecto?Pero muchas ciudades se plantean acabar con esa brecha digital y actualizarse, ofreciendo a sus clientes la posibilidad de recibir los productos frescos en sus casas.
Los mercados de abastos en internet
Como todo, esta iniciativa que propone digitalizar los mercados de abastos tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes.
Uno de los encantos del mercado de abastos reside, precisamente, en ese ambiente cercano, esa relación entre vendedor y comprador. La persona que está al otro lado te conoce, te pregunta por la familia y te desea que pases un buen día; es una compra cercana. En una compra por internet, ese trato se pierde por completo.

En el mercado, los productos son frescos, de temporada y, por lo general, de producciones locales. Si realizamos la compra por internet, ¿quién nos asegura que esos productos no llevan días y días en un almacén, a temperaturas inadecuadas o al alcance de otras personas o incluso animales?
Por otro lado, hacer la compra online es mucho más rápido. Buscas el producto, lo añades a la bolsa y listo. Es mucho más eficiente, una característica que atrae mucho al público actual.
Y vosotros, ¿qué preferís? ¿Estáis a favor o en contra de la compra online?