Todos conocemos la importancia de la alimentación en nuestro día a día. Por esta razón, resulta esencial incorporar productos frescos, que podemos comprar en el mercado de nuestra ciudad, a nuestra dieta. Pero, ¿cómo saber si un producto es fresco?

Se definen como alimentos frescos aquellos que se conservan aptos para su venta y comercialización durante un plazo inferior a 30 días. Son productos que tienden a deteriorarse muy rápido, pero que cuentan con muchos beneficios.

5 beneficios de consumir productos frescos

  • Poseen una mayor calidad. Conservan su sabor, olor y color mucho mejor, llamando nuestra atención con mucha más facilidad. Además, no suelen necesitar de salsas o condimentos para potenciar su sabor.
  • Nos aportan un mayor número de nutrientes. Las características nutricionales de un alimento son mejores cuando se consumen dentro de su temporada, ya que sus proteínas, vitaminas y minerales permanecen inalterados.
  • Ayudan a cuidar el medio ambiente. Los productos frescos suelen ser considerados productos de “kilómetro 0”, ya que no han tenido que ser trasladados desde su lugar de origen hasta nuestros hogares. Esto contribuye a que se reduzca el impacto ambiental y las emisiones de CO2.
  • Están libres de químicos. La mayoría de productos procesados han sido tratados con químicos para posponer su fecha de caducidad.
  • Fomentan el desarrollo local. Comprar productos en el mercado de nuestra ciudad favorece el desarrollo de la economía local. Muchos de estos alimentos provienen de nuestra localidad, o de zonas cercanas.

Optando por comprar en tiendas de barrio y mercados locales en vez de en grandes superficies, lograremos que esos productos se vendan a un precio mucho más competitivo. Si quieres mejorar tu salud llevando una dieta equilibrada y variada, no dudes en venir al Mercado de Abastos de Lucena a descubrir toda la variedad de productos. ¡Te esperamos!